Ibele, fue un kuna excepcional. Es un humano de quien aprendi mucho y de quien tengo muchas anectodas.
Tenia yo, apenas 8 años, cuando llego Ibele a Ustupu, mi pueblo, una poblacion de kuna Yala. Era un señor vestido en sotana blanca y una gorra negra. Siempre llamo la atencion su tunica y su cabeza media parada que daba sensacion de encontrarse con un cientifico pero de esos, del pueblo.
Por primera vez aprendi con el lo que es la astronomia y la gastronomia.
Paz a su tumba
Reflexiones sobre el desarrollo comunitario y el fortalecimiento de la identidad de los Pueblos Indigenas de Panamá
sábado, 10 de abril de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
Poesia Liberadora y el Espiritu del Agua
Ayer fue día de la poesía y hoy celebramos día mundial del agua que lleva como lema: “Agua limpia para un mundo sano”.
En los cantos sagrados indígenas se honra la vida, se exclama ante lo inimaginable, se sondea la profundidad de la fe y se ama incondicional. Los sabios indígenas dicen, que cuando logremos cantar y exclamar, sentir la energía y espíritu del agua, que penetra y atraviesa nuestro cuerpo, volveremos a sentir nuestro origen telúrico, continuidad, permanencia y entenderemos el valor, sentido, y la necesidad de mantener agua limpia para un mundo sano.
Este año, el día mundial del agua, según las NNUU, tiene como objetivo fomentar la concienciación en cuanto a la conservación de ecosistemas sanos y del bienestar humano abordando los crecientes desafíos en relación con la calidad del agua que se plantean a la gestión de este recurso, realizando actividades de prevencion de la contaminación, limpieza y rehabilitación de cauces de ríos.
Sin embargo, la tesis de la globalización del manejo de los recursos naturales afecta directa y negativamente a los pueblos indígenas y campesinos del mundo. Así sucede en Panamá, sus territorios con recursos hídricos, minerales y biodiversidad son asediados y amenazados por las grandes empresas transnacionales.
Identificados los problemas, su respuesta y diagnosticadas las fallas del pasado, el reto que se nos impone para mantener agua limpia para un mundo sano es crear la metodología para coordinar el trabajo con instituciones, gobierno y comunidad que nos garantice no solo la vida en el planeta ni agua limpia, sino la equidad social en los conglomerados humanos de hoy y el futuro de Panamá y el mundo.
lunes, 8 de marzo de 2010
En honor de millones de mujeres indigenas del mundo
Así era ella
Nunca escribió en alfabeto español
Ni supo lo que era comunicarse en lengua castiza
Ni uso perfumes "Carolina Herrera"
ni tacones de moda "Dior".
Su escritura eran hojas de la vida
su lenguaje eran toques de tambor
y naturaleza con sentido
su perfume era olor cacao
Ella espero cada día para vivir
Observó desde el entorno, un cielo azul,
el sol brillante y nubes de diferentes colores.
Llamó abuelo al sol y abuela al océano.
Era una mujer, mi Madre, la que me indujo a conocer el
mundo del otro.
a ilusionarme de la vida y enamorarme de la hermosa vital: MADRE TIERRA
Necesito aprender de ella
su serenidad, su disfrute, su paz, su misterio
ante todo su sabiduría que envuelve y contiene
un tejido invisible de la vida total
Autor: Juan Perez Archibold
Panamá, 8 de marzo 2010
Nunca escribió en alfabeto español
Ni supo lo que era comunicarse en lengua castiza
Ni uso perfumes "Carolina Herrera"
ni tacones de moda "Dior".
Su escritura eran hojas de la vida
su lenguaje eran toques de tambor
y naturaleza con sentido
su perfume era olor cacao
Ella espero cada día para vivir
Observó desde el entorno, un cielo azul,
el sol brillante y nubes de diferentes colores.
Llamó abuelo al sol y abuela al océano.
Era una mujer, mi Madre, la que me indujo a conocer el
mundo del otro.
a ilusionarme de la vida y enamorarme de la hermosa vital: MADRE TIERRA
Necesito aprender de ella
su serenidad, su disfrute, su paz, su misterio
ante todo su sabiduría que envuelve y contiene
un tejido invisible de la vida total
Autor: Juan Perez Archibold
Panamá, 8 de marzo 2010
viernes, 8 de enero de 2010
Avatar y los territorios de los pueblos indígenas
James Cameron, director de Avatar dice que esta película tiene varios niveles, “Por un lado, es una historia de colonización, pero también de amor, ambiental y de viajes interplanetarios” o sea es una película de concienciación ecológica.
Al ver esta película con ojos y corazón Kuna, me sentí identificado con un guión en el que el mensaje está claramente por encima del contenido. Además, una película llena de sentido y sentimiento, de pasión y compasión, de enamoramiento y miramiento te obliga a seguir el guion paso a paso. Y ese seguir el guion, nos deleita con imágenes de la naturaleza, representada en un gigantesco árbol de la vida, islas flotantes cubiertas de vegetación, selvas y flores maravillosas, aves moradas, animales feroces y la noche cubierta con bioluminiscencias que se prenden al paso de los Navi. Los Navi, presentados como seres azules, de cola larga, ojos leoninos y orejas puntiagudas nos permite rápidamente identificarnos con su realidad. Esa es, nuestra realidad. La realidad de los pueblos indígenas.
Los kuna creemos, también que el origen de la vida procede del gran árbol de la vida (Palu Uala) y conectados energéticamente junto a los otros seres dan vida al universo humano, planetario y cósmico. El kuna dice, Neg dulaguar nai pilli baabagse, mundo vivo en los ocho niveles. Palu Uala, representa un ecosistema rico en biodiversidad mineral, vegetal, física y espiritual, que los pueblos consideran su Madre.
En la película Avatar, los Navi representan a los pueblos indígenas que se enfrentaron por décadas a la cruz y la espada y ahora a la ingeniería genética, tecnología militar y la conquista espiritual, para explorar y explotar el exótico superconductor unobtanium.
Avatar es una película, sin embargo, nos lanza a una realidad dolorosa, cruel e inmoral. Las guerras y matanzas provocadas por el Coltan, que hacen funcionar los celulares y televisores, en Congo, África; la muerte de indígenas, en las minas de oro y cobre en Bolivia, Perú y Chile en tiempos de la conquista; el desplazamiento y hundimiento de grandes extensiones de territorios de indígenas para la construcción de hidroeléctricas y oleoductos en Panamá, Brasil y Venezuela; las guerras inducidas por la industria de la guerra en Irak, Colombia para apropiarse del petróleo y de la biodiversidad.
Necesitamos ser Avatares, seres espirituales que descendamos en respuesta a la llamada y necesidad del mundo humano, vegetal, mineral y espiritual actualmente saqueada, expoliada y explotada sin misericordia.
Al ver esta película con ojos y corazón Kuna, me sentí identificado con un guión en el que el mensaje está claramente por encima del contenido. Además, una película llena de sentido y sentimiento, de pasión y compasión, de enamoramiento y miramiento te obliga a seguir el guion paso a paso. Y ese seguir el guion, nos deleita con imágenes de la naturaleza, representada en un gigantesco árbol de la vida, islas flotantes cubiertas de vegetación, selvas y flores maravillosas, aves moradas, animales feroces y la noche cubierta con bioluminiscencias que se prenden al paso de los Navi. Los Navi, presentados como seres azules, de cola larga, ojos leoninos y orejas puntiagudas nos permite rápidamente identificarnos con su realidad. Esa es, nuestra realidad. La realidad de los pueblos indígenas.
Los kuna creemos, también que el origen de la vida procede del gran árbol de la vida (Palu Uala) y conectados energéticamente junto a los otros seres dan vida al universo humano, planetario y cósmico. El kuna dice, Neg dulaguar nai pilli baabagse, mundo vivo en los ocho niveles. Palu Uala, representa un ecosistema rico en biodiversidad mineral, vegetal, física y espiritual, que los pueblos consideran su Madre.
En la película Avatar, los Navi representan a los pueblos indígenas que se enfrentaron por décadas a la cruz y la espada y ahora a la ingeniería genética, tecnología militar y la conquista espiritual, para explorar y explotar el exótico superconductor unobtanium.
Avatar es una película, sin embargo, nos lanza a una realidad dolorosa, cruel e inmoral. Las guerras y matanzas provocadas por el Coltan, que hacen funcionar los celulares y televisores, en Congo, África; la muerte de indígenas, en las minas de oro y cobre en Bolivia, Perú y Chile en tiempos de la conquista; el desplazamiento y hundimiento de grandes extensiones de territorios de indígenas para la construcción de hidroeléctricas y oleoductos en Panamá, Brasil y Venezuela; las guerras inducidas por la industria de la guerra en Irak, Colombia para apropiarse del petróleo y de la biodiversidad.
Necesitamos ser Avatares, seres espirituales que descendamos en respuesta a la llamada y necesidad del mundo humano, vegetal, mineral y espiritual actualmente saqueada, expoliada y explotada sin misericordia.
Etiquetas:
Avatar,
Movimiento Indigena,
Pueblos Indigenas
viernes, 14 de agosto de 2009
ALBERTO, EL HECHICERO DE MI PUEBLO
Nos dejo huérfano, la muerte del Absoged Alberto Arias, personaje real kuna de la inspiración de mi segundo libro, Absoged: La ruta del conocimiento. El absoged (chaman, brujo, hechicero, exorcista para que nos entendamos), Albertino Arias murió a los 80 años aproximadamente. Vivió capturando a los espíritus del mal y liberando al espíritu del bien. Además de absoged, fue medico botánico, conocía los secretos de la Madre Tierra y fue tambien Saila de su comunidad.
Hice una buena amistad con el absoged. Llegaba ritualmente en la mañana a mi casa, en Kuna Yala. Era tío del esposo de una prima hermana. Siempre uso abalorios rojos en el cuello y su rostro pintado de rojo achiote. Es para ahuyentar a las energías negativas que fluyen en nuestro mundo, que hace daño, decía.
Tenía una mirada conspiradora como buen exorcista. Escueto al hablar como buen sabio. Profundo en sus análisis sociales y experto en cantos terapéuticos.
Una de las cosas impresionantes que marcó mi vida de kuna y sociólogo, fue su capacidad retentiva de hechos y casos y su agudeza en la reflexión. Una vez me dijo: Mire mi hijo. Vienen grandes catástrofes y el agua se va acabar. Acabaremos con la naturaleza y no la naturaleza a nosotros.
Se hizo amigo y yo lo esperaba todas las mañanas. Nunca me senté con
él, con una grabadora en la mano para inmortalizar su palabra. Ni me senté con una libreta para escribir desesperadamente la sabiduría que emanaba de su corazón. No se dejó tomar fotos de mí, decía, cuidado: Machi mer dotogo, me roba mi espíritu.
Solo escuché y sentí. El gozaba narrándome historias y su vida, como alguien que cuenta al amigo, susurrando, los secretos de la vida y los entretejidos del mundo kuna oculto y visible. Este mundo sagrado kuna que se acaba y se acabó una parte de esta historia con la muerte del absoged. Como decía un sabio africano: “cada vez que muere un sabio indígena se quema una biblioteca”.
El absoged Alberto, le encantaba hacerme caer en la trampa, haciéndome preguntas capciosas. Jugaba y dominaba la fuerza de la palabra y del canto.
Apenas terminaba de conversar con él, iba a mi cuarto escribía y escribía. Tomaba mi grabadora y para que no se me escapara ni una sola coma de la sabiduría de Alberto.
Abuelo Alberto, desde los rincones del cielo kuna, rodeado de grandes ríos y lagos, en tu casa que Paba-Nana te tienen reservada, vives con nosotros para siempre. Espéranos abuelo hechicero para volver a jugar con la palabra y me digas un dia: bienvenido a mi casa.
Hice una buena amistad con el absoged. Llegaba ritualmente en la mañana a mi casa, en Kuna Yala. Era tío del esposo de una prima hermana. Siempre uso abalorios rojos en el cuello y su rostro pintado de rojo achiote. Es para ahuyentar a las energías negativas que fluyen en nuestro mundo, que hace daño, decía.
Tenía una mirada conspiradora como buen exorcista. Escueto al hablar como buen sabio. Profundo en sus análisis sociales y experto en cantos terapéuticos.
Una de las cosas impresionantes que marcó mi vida de kuna y sociólogo, fue su capacidad retentiva de hechos y casos y su agudeza en la reflexión. Una vez me dijo: Mire mi hijo. Vienen grandes catástrofes y el agua se va acabar. Acabaremos con la naturaleza y no la naturaleza a nosotros.
Se hizo amigo y yo lo esperaba todas las mañanas. Nunca me senté con
él, con una grabadora en la mano para inmortalizar su palabra. Ni me senté con una libreta para escribir desesperadamente la sabiduría que emanaba de su corazón. No se dejó tomar fotos de mí, decía, cuidado: Machi mer dotogo, me roba mi espíritu.
Solo escuché y sentí. El gozaba narrándome historias y su vida, como alguien que cuenta al amigo, susurrando, los secretos de la vida y los entretejidos del mundo kuna oculto y visible. Este mundo sagrado kuna que se acaba y se acabó una parte de esta historia con la muerte del absoged. Como decía un sabio africano: “cada vez que muere un sabio indígena se quema una biblioteca”.
El absoged Alberto, le encantaba hacerme caer en la trampa, haciéndome preguntas capciosas. Jugaba y dominaba la fuerza de la palabra y del canto.
Apenas terminaba de conversar con él, iba a mi cuarto escribía y escribía. Tomaba mi grabadora y para que no se me escapara ni una sola coma de la sabiduría de Alberto.
Abuelo Alberto, desde los rincones del cielo kuna, rodeado de grandes ríos y lagos, en tu casa que Paba-Nana te tienen reservada, vives con nosotros para siempre. Espéranos abuelo hechicero para volver a jugar con la palabra y me digas un dia: bienvenido a mi casa.
domingo, 28 de junio de 2009
Un Libro sobre las Videntes. En La Prensa de Panama
LA PRENSA DE PANAMA, MOSAICO 28 DE JULIO 2009 Daniel Dominguez
Un libro sobre las videntes kunas
Juan Pérez Archibold (Panamá, 1955) residía en la ciudad capital cuando en 2004 recibió la noticia de que su mamá estaba enferma en su isla natal, Ustupu, en Kuna Yala. Este hijo único no lo pensó dos veces, ordenó sus enseres y se fue a vivir de vuelta...
Un libro sobre las videntes kunas
Juan Pérez Archibold (Panamá, 1955) residía en la ciudad capital cuando en 2004 recibió la noticia de que su mamá estaba enferma en su isla natal, Ustupu, en Kuna Yala. Este hijo único no lo pensó dos veces, ordenó sus enseres y se fue a vivir de vuelta...
miércoles, 17 de junio de 2009
Las Mentiras sobre los Pueblos Indigenas de Panamá
1.“Los Indígenas no quieren desarrollarse y la solución: integrarlos”.
Irónicamente el desarrollo que propugnan empobrece a los pueblos Indígenas. ¿Por que? El desarrollo con identidad de los pueblos indígenas nunca ha estado en los planes y estrategias del Estado desde 1903. Además, en la actualidad la práctica de desarrollo está constitutivamente embonados a los ejes de intervención de organismos internacionales y bajo la presión del Tratado Libre Comercio; Plan Puebla Panamá (ahora Proyecto Meso América); Iniciativa Mérida, Clon del Plan Colombia; ALCA y empresas multinacionales unidas a la banca, electricidad, hidráulicas, mineras y telefónicas. Estos proyectos y empresas, lo que menos les interesan es el desarrollo de los pueblos en equidad.
2. “Las Comarcas son fabricantes de pobres y su solución: eliminarla”.
Los indígenas somos empobrecidos antes de la legalización de territorios indígenas como Comarcas. Y uno de los éxitos palpables de su lucha, ha sido la consecución de sus territorios legalizados.
Eso se debe a que el Estado panameño y los gobiernos no han tomado en serio lo que es poseer territorios llamados Comarca y no existe una política de desarrollo hacia ellos. Las comarcas existen gracias NO a la política del Estado sino a las luchas organizadas de los pueblos indígenas. Definitivamente, la eliminación de las comarcas traería una integración asimétrica y desarticularía sus estructuras sociales. Seriamos como Bocas del Toro, Chiriqui y las islas en venta al mejor postor.
3. “No se puede confiar y negociar con los indígenas. Conclusión: no tienen palabra de honor.
Uno de los pueblos al que no se le puede acusar de faltar a la palabra es a los pueblos indígenas de cultura oral, la palabra empeñada vale. La palabra es testigo y declara al mismo tiempo. Para muestra, los proyectos nacionales, la base naval, empresas turísticas y megaproyectos transnacionales como la Interconexión Eléctrica fracasaron en la Comarca Kuna Yala por falta de transparencia, sin consulta previa e informada, ante las autoridades kuna, de las empresas, gobiernos y sus testaferros. Ellos son los que no tienen palabra de honor.
Por eso, debemos luchar y organizarnos, para que haya calidad y no caricatura de la democracia y desarrollo con identidad y no progreso para unos pocos en Panamá, ya que sus estructuras excluyen a los pueblos indígenas no solo de las estructuras políticas de representación sino de las acciones gubernamentales con calidad y de una verdadera y real participación.
Por Juan Pérez Archibold
Suscribirse a:
Entradas (Atom)